LAS MUJERES EN EL ÁMBITO DOMÉSTICO: HIJAS, ESPOSAS, MADRES

Las mujeres en el ámbito doméstico: hijas, esposas, madres

A través del atrio hemos entrado en la Sala 21 que nos adentra en el ámbito femenino por excelencia: el espacio doméstico. Un espacio que también tiene cierto carácter público como lugar de recepción, de reunión, de banquetes… y cuya organización, cuidado e imagen -responsabilidad femenina-, también contribuye a la imagen pública de la familia y el prestigio del propietario.

La vitrina del cubiculum, nos presenta cuatro ejemplos magníficos de la retratística en piedra que caracterizó a la sociedad imperial ejemplificando una posible unidad familiar en sus componentes básicos. El matrimonio era un contrato civil a edades tempranas que podía disolverse por iniciativa de cualquiera de los cónyuges. En función del tipo de contrato, la esposa permanecía bajo la potestas del padre o pasaba a la del esposo, lo que podría afectar a la recuperación de la dote.

En la vitrina, cada retrato se asocia a objetos que, personas de su edad y condición, pudieron tener en su vida cotidiana y en sus espacios privados. Pensar sobre ellos nos permite adentrarnos en aspectos de la posición social de las mujeres y de su formación, así como en ciertos niveles de las relaciones de género.

El retrato de varón adulto (nº de inv. 1982/108/1), representa aquí al pater familias, bajo cuya autoridad quedan todos los miembros de la unidad familiar: la esposa y los descendientes que él ha autorizado a incorporarse -ya que tiene derecho a rechazarlos cuando nacen-, así como las personas sirvientes y esclavas que ha incorporado. También decide sobre la adopción de nuevos miembros, bien por falta de descendencia, por afectos o para cumplir requisitos oficiales exigidos respecto a herencias o acceso a cargos públicos. Los objetos que le acompañan: llave (el matrimonio vive en la casa del esposo) punzón y sello pueden simbolizar alguno de esos poderes y funciones.

diseño y desarrollo Artefinal Studio